Con el tercer y octavo puestos conseguidos por los dos Porsche 911 RSR en Spa, el equipo de Weissach aseguró anticipadamente el título en la penúltima prueba de la supertemporada 2018/2019.

Los dos líderes del campeonato de pilotos, Kévin Estre (Francia) y Michael Christensen (Dinamarca), supieron mantener la calma en las caóticas condiciones meteorológicas que se dieron en Bélgica, para alcanzar el tercer escalón del podio después de casi seis horas de carrera.

Sus compañeros Richard Lietz (Austria) y Gianmaria Bruni (Italia) estaban rodando en la tercera posición al final de la prueba, pero fueron penalizados con un drive-through.

El 911 pilotado por Lietz fue empujado por un competidor que venía detrás y lanzó al austriaco contra el coche de delante, esta fue la causa del drive-through impuesto. Como la carrera fue detenida por culpa del mal clima poco antes de que se cumplieran las seis horas a las que estaba programada, el director de la prueba transformó ese drive-through en tiempo de penalización. Por ello, el Porsche 911 RSR número 91 se clasificó octavo y Estre/Christensen subieron desde la cuarta a la tercera plaza.

Los aficionados presenciaron una turbulenta carrera en Spa, Bélgica. Los cambios entre sol, lluvia, granizo y fuerte nevada fueron un reto para todos los equipos. Con un total de 15 pit stops, el Equipo Porsche GT eligió la estrategia correcta en la batalla por el Campeonato de Constructores FIA WEC.

Después de múltiples coches de seguridad y fases de bandera amarilla completa, los pilotos de Porsche nunca perdieron la calma y obtuvieron el título de campeón del mundo de Constructores.

En la categoría GTE-Am, el Porsche 911 RSR número 77 inscrito por Dempsey Proton Racing logró su tercera victoria consecutiva. El volante del coche ganador lo compartieron el Joven Piloto Profesional de Porsche, Matt Campbell (Australia), Christian Ried (Alemania) y Riccardo Pera (Italia).