http://www.guardianesdrive.com/alonso-le-mans/

En un final inesperado, casi de infarto, el trío de pilotos de TOYOTA GAZOO Racing del TS050 HYBRID nº 8, Fernando Alonso, Sébastien Buemi y Kazuki Nakajima, se llevaron sus segundas 24 Horas de Le Mans al vencer en las dos citas en La Sarthe en la Supertemporada 2018-2019 del Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC) de la FIA.

Una llanta ponchada del TS050 HYBRID nº 7 en la última hora de carrera, cuando estaba al volante José María ‘Pechito’ López, impidió al piloto argentino y sus compañeros Mike Conway y Kamui Kobayashi alzarse con la victoria en Le Mans, un triunfo que parecía claro después de que dominaran las 24 horas y tuvieran en todo momento el mejor ritmo de carrera. Se quedaron finalmente a 17 segundos del triunfo después de haberlo tenido muy cerca.

La segunda victoria en Le Mans para el trío Alonso-Buemi-Nakajima, tras completar 385 vueltas, certificó su título mundial de pilotos del WEC, sumando finalmente un total de 198 puntos, 41 más que sus compañeros Conway, Kobayashi y ‘Pechito’ López. Toyota ya había logrado el título mundial de constructores en la prueba anterior, las 6 Horas de Spa-Francorchamps 2019, gracias a otra victoria de Alonso, Buemi y Nakajima.

Las 24 Horas de Le Mans de 2019, arrancaron con los prototipos de Toyota ocupando las dos primeras posiciones de la parrilla, Kamui Kobayashi, a los mandos del TS050 HYBRID nº 7, obtuvo su segunda pole en La Sarthe y la quinta de Toyota en total, gracias a una vuelta de 3 minutos 15 segundos 497 centésimas, con el TS050 HYBRID nº 8 muy cerca, a solo 0,411 segundos gracias a la vuelta rápida marcada por Kazuki Nakajima.

Mike Conway y Sébastien Buemi fueron los pilotos que comenzaron las 24 horas al volante de los dos TS050 HYBRID. El piloto británico hizo valer su mejor ritmo desde el principio para ir ampliando su ventaja al frente de la carrera poco a poco. Al acabar el primer relevo de pilotos la diferencia era ya de algo más de 40 segundos. En ese momento Fernando Alonso recibió el relevo de Buemi, igual que hizo Kobayashi de Conway.

El piloto asturiano no logró recortar la diferencia, en parte porque un período de bandera amarilla le perjudicó. Así, durante todo su stint, de dos horas y media, la diferencia de Alonso frente a Kobayashi se mantuvo estable en torno al minuto, a favor del piloto japonés. Un Safety Car poco antes de la sexta hora de carrera permitió al TS050 HYBRID nº 8, ya en mano de Nakajima, reducir la distancia a 18 segundos. Y al poco tiempo otro Safety Car y la parada en box del TS050 HYBRID nº 7 que conducía ‘Pechito’ López colocó al prototipo de Alonso, Buemi y Nakajima en cabeza.

Otra parada en boxes, esta vez del TS050 HYBRID nº 8, permitió a ‘Pechito’ López volver a liderar la carrera, pero un pequeño error del argentino volvió a situar primero al otro prototipo de Toyota. Varios intercambios en la cabeza y cuando se cumplieron ocho horas de carrera había menos de 10 segundos entre los dos TS050 HYBRID.

A las tres de la mañana sólo había 3 segundos de diferencia entre ambos Toyota. A mitad de la madrugada, Fernando Alonso regresó al volante del TS050 HYBRID nº 8. Y aunque al principio rebajó la diferencia frente a Kobayashi, que lideraba la prueba, el asturiano no se encontraba del todo a gusto. Posteriormente, y tras cambiarle el frente y la parte trasera a su prototipo, se descubrió por qué: una de las dos puertas no cerraba adecuadamente. Las paradas en boxes para solucionar el problema llevaron la ventaja del TS050 HYBRID nº 7 a más de un minuto.

Pasadas las 6 de la mañana, Alonso dio paso a Nakajima, que frente a Mike Conway no pudo impedir que el TS050 HYBRID nº 7 prosiguiera su escalada. Así, a falta de sólo seis horas para el final, Conway contaba ya con un minuto y 45 segundos de ventaja. En torno a las diez de la mañana un nuevo período de bandera amarilla hizo que Buemi, de nuevo al volante del TS050 HYBRID nº 8, perdiera mucho tiempo, situándose ya a más de tres minutos de la primera plaza.

Fernando Alonso regresó para el que sería su último turno en Le Mans pasadas las 11 de la mañana. Poco a poco el piloto asturiano de Toyota logró imponer su ritmo y rebajó la ventaja al entorno de los dos minutos. Cuando faltaba algo más de hora y media de carrera, Alonso dio por cerrada, al menos por el momento, su etapa con Toyota en el WEC, cediendo el asiento a Nakajima de nuevo.

Y poco después se produjo el final de infarto que ha llevado a Alonso, Buemi y Nakajima a lograr sus segundas 24 Horas de Le Mans: una ponchadura terminó con las esperanzas de victoria de ‘Pechito’ López, Conway y Kobayashi. Un final épico para una carrera épica. Como bien sabe Toyota tras la experiencia de 2016, en La Sarthe, hasta el último metro de la última vuelta del último segundo, nada es definitivo.